
Una sonrisa fugaz es capaz de abrir los espejos de mi alma…
Un momento de fuego es capaz de quemar el ansia de mi calma…
Un instante de tu vida es capaz de eclipsar la mía…
Solo por ser un demonio prisionero del ángel que vive en mi…
Entre el espejo absoluto de la fuerza de nuestras miradas, me vi perdido en un momento especial, tan poderoso como la magia sobre las almas humanas…
Respirar tu calor corporal y mezclarme en el perfume de tu cuerpo…
Difundido entre el sueño de un momento perpetuo y eterno.
Respirarte es de día y respirarte es de noche…
Entre la salida y la entrada de los sueños y la magia…
Respiro…
Porque estoy vivo…
Pero muero…
Por respirarte ahora aquí conmigo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario